La Pintura Nueva en Latinoamerica

Marta Traba

Bogotá 1961

UT Libraries 2008

  • p. 122

… espléndidos de color como toda la obra de Segall, en donde las formas alcanzan su más depurada energía formal. En esa permanente lección de buena pintura que es la obra de Lasar Segall está excluída por completo la alternativa abstracta.

Volpi y Yolanda Mohalyi, por el contrario, fueron orientando obras laboriosas, realizadas con una gran dignidad técnica, hacia la abstracción expresionista, en el caso de la pintora húngara, y geométrica en el caso de Volpi. En cuanto a Anita Malfatti y Di Cavalcanti, hay que ver en ellos dos disciplinados cultores del expresionismo europeo, temperamental en la obra de Malfatti, audaz, feísta, de grandes empastes, incondicionalmente libre, y más arquitectónico y monumental en la vasta obra de Di Cavalcanti. La generación que nace alrededor de 1920 es ya excesivamente numerosa como para examinarla artista por artista: la libertad que enseñaron los artistas extranjeros, la limpieza con que se asimilaron todas las corrientes europeas, la inteligencia por aprender, la falta de todo prejuicio estético y la persecución de una calidad profunda en la obra pictórica crean el excepcional ambiente dentro del cual ellos trabajarán. El expresionismo (Aloisio Magalhães, 1927), la abstracción geométrica (Milton Dacosta, 1915), el expresionismo abstracto (Manabu Mabe, 1924), el informalismo estilo Pollock (Antonio Bandeira, 1922), la pintura naif (Djanira Motta e Silva, 1914), la pintura abstracta de investigación y ensayo de materias (Ligia Clark, 1920), el dibujo preciosista (Aldemir Martins, 1922), el dibujo expresionista (Marcelo Grassmann, 1925), el grabado abstracto (Fayga Ostrower, 1920), se desarrollan en Brasil con seriedad y con el sincero deseo de darle al arte abstracto un fundamento sólido y no de limitarlo al epidérmico juego de las …